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Consejos para reducir el uso de plásticos en nuestra vida diaria

Cada vez sabemos más acerca del daño que causa al medioambiente este material. Por eso, debemos disminuir nuestra “adicción” al plástico lo antes posible. Te mostramos cómo lograrlo.

Esther Duro

 

1

 

Optar por bolsas reutilizables y por la compra a granel. El plástico convencional no es un material biodegradable y, por lo tanto, no desaparece, sino que se acumula en el planeta. Los ecosistemas oceánicos son de los más afectados por su presencia donde, según la web www.vivirsinplastico.com, se ha documentado que hasta 700 especies se lo tragan o quedan enredadas en él (causando la muerte de ocho de cada diez animales). Por eso es tan necesario reducir el uso de este material. Aunque parezca una obviedad, podemos empezar en el momento de la compra, sustituyendo las bolsas de plástico por los tradicionales carritos o cestas, o utilizando nuestras propias bolsas reutilizables. Igual de valioso puede resultar comprar todo lo posible a granel: nos sorprenderá la cantidad de opciones que tenemos a nuestro alcance.

 

2

 

Adiós a los vasos de plástico. Es fundamental prescindir de los vasos, platos y cubiertos de plástico cuando comamos fuera de casa, aunque ello nos resulte más cómodo y práctico. Es mejor llevar nuestros propios utensilios. Estos artículos desechables, sobre todo los vasos de usar y tirar, se utilizan más de lo que podamos creer, ya que constituyen el 70% de los desperdicios de los hogares y empresas. Porque también en nuestros lugares de trabajo los usamos a menudo, sin pensar en el daño que causamos al medioambiente. Y es que, según Ecofestes, si en una empresa donde trabajan 150 personas se utilizan vasos de plástico desechables para el café, en un año dicha empresa habrá generado 112 kg de residuos plásticos. ¿Por qué no sustituirlos por tazas de cerámica que, además, son más bonitas y agradables de usar?

 

3

 

No más agua embotellada. Cerca de 20.000 millones de botellas de plástico se tiran a la basura cada año. Para reducir esta cifra, podemos optar por llevar una botella reutilizable en el bolso. Aunque es cierto que, en muchos lugares, el agua no sabe tan bien como nos gustaría, siempre podemos buscar alternativas, como filtros o garrafas reutilizables que nos lleven a casa. Quizás no sean tan fáciles de encontrar aún, pero investiguemos, porque seguro que daremos con alguna opción interesante.

 

4

 

Mejor tamaños grandes. Cuando no tengamos más remedio que comprar algo envasado en plástico, mejor elegir tamaños grandes. Aunque parezca mentira, se generan menos residuos con los envases grandes que con los pequeños. “Eso sí, que no signifique desperdiciar comida, porque perdería el sentido”, se advierte desde www.vivirsinplastico.com.

 

5

 

Aniversarios sin residuos. National Geographic formula una interesante pregunta: ¿son necesarias las bolsas de cumpleaños? Muchísimas personas regalan bolsas de golosinas en las fiestas de aniversario infantiles. Unos días después, esos envoltorios, y los pequeños juguetes de plástico que acompañan a las golosinas, terminan en la basura. ¡Y no son pocos! ¿Por qué no elegir algún obsequio que no sea de plástico, o elaborar dulces o galletas caseros? Además de ser una opción más saludable, haremos que los pequeños de la casa se involucren en el cuidado de su salud y del medioambiente.

 

6

 

Leer y descubrir. El saber no ocupa lugar. Y, en el tema que estamos tratando, podemos echar mano de los libros para extraer de ellos prácticos consejos. Algunos títulos: “Vivir sin plástico” (Zenith), “Mejor sin plástico: guía para llevar una vida sostenible” (Plataforma Actual), “100 ideas para vivir sin plástico” (Integral) o “Deja el plástico” (Península).