User menu

¿Por qué debemos aprender a respirar?

Transformar la manera en que respiramos puede mejorar nuestro estado de salud

"Respirar es mucho más que hacer entrar aire en nuestros cuerpos. Es la conexión más íntima con nuestro alrededor", afirma James Nestor, periodista y autor del bestseller internacional Respira. La nueva ciencia de un arte olvidado (Planeta). En esta época en que la pandemia de la covid-19 y el uso habitual de la mascarilla nos han hecho tomar consciencia de nuestra respiración, su libro nos recuerda que al adoptar prácticas respiratorias saludables podemos generar un efecto transformador en nuestra salud física y mental. De hecho, tal y como apunta Nestor, entrenar nuestra respiración no tiene efectos secundarios negativos y nos puede ayudar a mejorar el sueño y el descanso; evitar dolores posturales; disminuir e incluso revertir los síntomas de ansiedad, pánico, asma y de algunas enfermedades autoinmunes; reducir el estrés; potenciar la concentración y prevenir el envejecimiento. Y todo esto mientras oxigenamos correctamente el corazón y las células y fortalecemos el cuerpo.
Para ello, hay que focalizarse en la respiración nasal. Concéntrate en inhalar y exhalar por la nariz durante todo el día, y especialmente mientras duermes. Y evita respirar por la boca ya que cuando lo hacemos las vías respiratorias se inflaman con más frecuencia, el cuerpo se deshidrata más fácilmente y el PH de la boca se altera, facilitando la aparición de caries y de la enfermedad periodontal. Además, la boca ejerce poco filtrado del aire, lo que significa que estamos exponiendo nuestros pulmones y vías respiratorias a la contaminación, el polen el polvo y las toxinas que hay en el ambiente. Incluso existen estudios universitarios que afirman que respirar por la boca puede llegar a afectar al cerebro, alterando el funcionamiento de áreas, principalmente la corteza frontal, asociadas con la toma de decisiones y la lógica.

Técnicas de respiración
Para tener una buena salud pulmonar, es importante no fumar, hacer ejercicio físico a diario y llevar una dieta equilibrada. Prácticas como el yoga, el pilates o el tai-chi nos enseñan a controlar nuestra respiración, pero también conseguiremos grandes resultados con estas técnicas de respiración que nos ayudarán a mejorar la capacidad pulmonar:
• Nadi Shodhana. Consiste en respirar tapando los orificios nasales de manera alterna. Ayuda a reducir la frecuencia cardíaca, la presión sanguínea y el estrés.
• Respiración resonante o consciente. Es una práctica calmante que conecta el corazón, los pulmones y la circulación para que trabajen eficientemente. Con la espalda recta, inhala durante cinco segundos y medio, expandiendo el vientre. Sin hacer pausa, exhala durante el mismo tiempo, contrayendo la barriga.
• Respiración cuadrada. Equilibra cuerpo y mente con esta técnica basada en el entrenamiento de los Navy SEALS estadounidenses. Se realiza por la nariz, en cuatro tiempos -inhala, aguanta la respiración, exhala, aguanta la respiración- de 4 segundos de duración cada uno.
•Sudarshan Kriya. Más complicada de llevar a cabo –YouTube te ayudará– combina cánticos, suspensión de la respiración, respiración acompasada y 40 minutos de respiración muy intensa.

Busca ayuda: fisioterapia respiratoria

En España, el 7,10% de la población padece patologías que afectan de forma crónica al sistema respiratorio, según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Si sufres asma, bronquiolitis, fibrosis quística, enfermedades neuromusculares u otros procesos agudos como neumonía, la fisioterapia respiratoria te puede ayudar. Con un programa individualizado y adecuado a tus necesidades, y con la supervisión de un fisioterapeuta respiratorio, aprenderás a conocer y a controlar los síntomas de la enfermedad, optimizarás tu función pulmonar, reducirás la sensación de ahogo, mejorarás tu capacidad de esfuerzo y la tolerancia a hacer ejercicio y conseguirás unos pulmones más limpios y ventilados. En definitiva, dispondrás de herramientas para mejorar tu calidad de vida. Y no olvides otro de los consejos de la
SEPAR: cuanto más activo estés, más se moverán tus pulmones y tu corazón, y más fácil te será controlar la enfermedad. Dile adiós al sedentarismo.