User menu

ANDORRA

Joan-Carles Rodríguez Miñana, notario y Presidente de la Cambra de Notaris del Principat d’Andorra 

CAMBRA DE NOTARIS DEL PRINCIPAT D ’ANDORRA

“El notario andorrano encara los nuevos retos con el máximo rigor”

El papel del notario en Andorra difiere sensiblemente del que desempeñan sus homólogos en España. De sus especificidades nos habla el presidente de la Cambra de Notaris de este pequeño país, quien advierte: “que nadie espere de ello un notariado pasivo o envejecido; bien al contrario, está formado por profesionales preparados y relativamente jóvenes”. Entre sus objetivos está el ocuparse de temas como la fiscalidad general reducida, la lucha contra el blanqueo de dinero, o actualización normativa con la máxima exigencia.

¿Cuáles son sus funciones principales? 

Establecidas en el artículo 21 de la Ley, consisten en: redactar y aplicar las normas internas de funcionamiento y de autofinanciación y regular la deontología y la disciplina de la profesión; a cuyo efecto ha asumido y aplicado las normas más avanzadas de funcionamiento y deontología propuestas por la Unión Internacional del Notariado, de la que el notariado andorrano forma parte de pleno derecho y participa activamente, especialmente en las reuniones científicas de la Academia Notarial Europea y de la Comisión de Asuntos Europeos del notariado (C.A.E.). 

Otra función es la de establecer y aplicar turnos de guardia para prestar servicio en todo caso, incluso en casos de ausencias, imposibilidad o vacaciones. También debemos velar por la aplicación del baremo de honorarios remuneradores, establecido por el M. I. Govern el año 2000, publicado en el Boletín Oficial y que no ha sufrido desde entonces ninguna variación, y también debemos llevar el Registro Central de Disposiciones de última Voluntad y librar certificaciones; 

Finalmente, la última de las obligaciones es llevar y organizar el Archivo General de Protocolos, donde se custodian, digitalizan e indexan todos los protocolos de más de 25 años de antigüedad y hasta los 100 años, que pasan al Archivo Histórico Nacional de Andorra. La totalidad de dichas normas están sometidas a previa autorización gubernativa. 

 

¿Existen muchas diferencias en cuanto al papel y los poderes de un notario andorrano respecto a uno español? 

Para empezar, hemos dicho que el notariado andorrano gestiona, financia y organiza el Registro Central de Últimas Voluntades y es el único que libra certificados del mismo. En España, eso lo hace el Ministerio de Justicia. Eso ya es una diferencia. 

Otra especificidad es que en Andorra no hay Registro público de propiedad inmobiliaria, más que el Registro notarial, donde se anotan las transmisiones y las cargas y gravámenes, así como el catastro comunal (municipal) y, para las sociedades, el Registro de Sociedades (nacional), que se nutren de las comunicaciones notariales. 

Este Registro notarial, posible tan sólo por el escaso número de notarios y por el alto nivel de informatización de los mismos, ha sido recibido con interés por los otros notariados que lo han conocido. 

Finalmente, el notariado andorrano recauda y liquida los impuestos relacionados con la prestación del servicio notarial: plusvalía inmobiliaria, tasa de sociedades, impuesto de transmisiones inmobiliarias, I.V.A. (en Andorra, I.G.I.) inmobiliario. 

 

¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta el notariado andorrano? 

El notariado andorrano hunde sus raíces en la historia de este pequeño gran país, ya que se establece en el año 1.288, en el segundo “Pariatge”, documento en que los Co-príncipes (recordemos, el Obispo de La Seu d’Urgell y el Conde de Foix, hoy Presidente de la República Francesa) se ponen de acuerdo para fijar las bases jurídicas y institucionales de Andorra, que aún perduran, adaptadas a los nuevos tiempos. 

La Cambra de Notaris del Principat d’Andorra

La Cambra de Notaris del Principat d’Andorra fue creada por la Ley del notariado, aprobada por el Consell General o Parlamento en fecha 28 de noviembre de 1996 (Boletín Oficial del Principat d’Andorra núm. 83, año 8, de 27 de diciembre 1996, consultable en línea y gratuitamente), aun plenamente vigente, aunque en trámites de adecuación a la realidad actual. El objetivo fue conseguir una unidad de acción del notariado andorrano, sometido también a autogestión y disciplina.