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Cuida de tus oídos durante los meses de verano

El verano es la época más ansiada de todo el año: vacaciones, buen tiempo y mucha diversión. No obstante, es precisamente en estos meses cuando más alerta debemos estar si queremos proteger nuestra salud auditiva, ya que nos encontramos más expuestos a diversos factores que pueden ponerla en riesgo.

El oído es uno de los sentidos más valorados, pero también uno de los más olvidados. La época estival puede afectar a la salud auditiva y es importante no olvidarse de tomar precauciones para que infecciones o molestias no te amarguen los ansiados días de descanso.
Por ello, GAES, líder en corrección auditiva en España, se esfuerza por llamar la atención sobre aquellos factores que pueden perjudicar nuestra audición y nos propone una serie de consejos para evitar así problemas en un futuro cercano.

La deshidratación puede causar acúfenos por la disminución del volumen de sangre en circulación y la tensión arterial baja

Cómo afecta el calor
Los calurosos días de verano hacen que se acentúe el uso del aire acondicionado, lo que puede provocar que se resientan nuestros oídos. Esto se debe a que estos aparatos reducen la humedad ambiental y producen un ambiente artificial frío y seco, lo que afecta a las vías respiratorias. El Dr. Juan Royo, especialista en audición, asegura que “los procesos irritativos o inflamatorios que se producen en las vías por permanecer en estos lugares afectan también a los oídos”.
Por su parte, la deshidratación, además de producir mareo o vértigo, también puede provocar acúfenos, sobre todo por la disminución del volumen de sangre en circulación y la tensión arterial baja. En este caso, hay que prestar una mayor atención a los niños y ancianos, más propensos a padecer estas situaciones, y aumentar la ingesta de líquidos en los días más calurosos.

Cuidado en los viajes
Durante estos meses, los viajes en avión se disparan. Algunas personas son especialmente sensibles a los cambios de presión y, por ello, al viajar en aeronave y cambiar de altura se resienten sus oídos. Los cambios de presión pueden provocar molestias auditivas y llegar a ocasionar una pérdida de audición temporal. Pero no solamente hay que tener precaución cuando se viaja en avión, sino también durante los viajes en coche, sobre todo si padecemos alergias. El polen que entra al coche si bajamos las ventanillas puede condicionar el empeoramiento de los síntomas alérgicos y afectar a nuestros oídos.

Los cambios de presión que se dan en los viajes en avión pueden provocar molestias y pérdidas temporales de audición

GAES, experiencia y liderazgo
GAES, desde su fundación en 1949, se dedica a proporcionar soluciones auditivas a las personas con problemas. Sus centros disponen de la tecnología más avanzada y técnicos especialistas para detectar un posible déficit auditivo y adaptar la ayuda auditiva más apropiada y de forma personalizada en cada caso. Actualmente, GAES dispone de una red de más de 600 centros, de los cuales más de 500 están en España y el resto se encuentra distribuidos en Portugal, Chile, Argentina, Ecuador, Colombia y Panamá.

La prevención es clave

Con el fin de asegurarse de que todos disfrutemos de las vacaciones sin que nuestros oídos nos las arruinen, GAES Centros Auditivos ofrece algunos sencillos de consejos consejos preventivos.

1. Mantener las orejas limpias y secas tras cada baño.
2. Asegurarse de que el agua de la piscina o playa está limpia: bañarse en aguas contaminadas puede causar infecciones auditivas.
3. Entrar al agua despacio para que esta no entre bruscamente en los oídos.
4. Utilizar protectores a medida: es el método más efectivo para que el agua no entre en los oídos.
5. Durante los viajes en avión, evitar dormirse durante el aterrizaje y despegue. Puedes bostezar, mascar chicle o un caramelo para destaponar los oídos.
6. Tener especial cuidado con las corrientes de aire y aires acondicionados, a tus oídos no les van bien.
7. En los conciertos, ferias o fiestas populares, hay que evitar exponerse a ruidos fuertes y a corta distancia.
8. Beber agua frecuentemente para evitar sufrir los mareos y acúfenos provocados por la deshidratación.
9. No introducir objetos en los oídos. Evita el uso de bastoncillos, ya que pueden dificultar el sistema natural de limpieza que tiene el oído, provocando tapones.
10. Ante el menor síntoma o molestia, acude al médico para que pueda tratar las infecciones de oído de manera prematura y evitar desarrollar, así, un problema mayor.