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Daniel Cuyás y Ramon Palà,  Asociado Senior y asociado Cuatrecasas.

 

Principales novedades

Ordenanzas fiscales de Barcelona para el año 2020

Tras un año de elecciones municipales, los equipos de gobierno local entrantes han venido aprobando durante las últimas semanas las ordenanzas fiscales para el año 2020. Si bien existe alguna excepción, la tónica general no es benevolente con los contribuyentes, habiendo aprobado los principales municipios y ciudades de Cataluña una subida de tipos, e incluso aprobando en determinados casos nuevas figuras impositivas.

Nos centraremos en el presente artículo en las modificaciones a las ordenanzas fiscales de Barcelona, publicadas recientemente. Se trata de una modificación sustancial de unas ordenanzas que llevaban varios años sin cambios. Examinaremos a continuación las novedades que se presentan en los impuestos principales.

Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)

El tipo de gravamen para los inmuebles urbanos y rústicos se fija en un 0,66%, cuando hasta la fecha era del 0,75%. Esta bajada del tipo impositivo se explica por la aprobación, con efectos 1 de enero de 2018, de la nueva ponencia de valores catastrales, de la que resultó en un incremento medio de un 22% de los valores catastrales de los inmuebles de Barcelona. De esta forma, la reducción del tipo de gravamen del IBI tiene por cometido minimizar en cierta forma el incremento de la presión fiscal que supuso la nueva ponencia de valores.

A pesar de la rebaja de tipo general de los inmuebles urbanos, la mayoría de las viviendas sufrirá un incremento sustancial del recibo de IBI. Y es que, a la vez que se reduce el tipo impositivo, se elimina una bonificación que se había previsto en los ejercicios anteriores, y que impedía el incremento de cuota de IBI para las viviendas con un valor catastral inferior a 300.000 euros.

Por otra parte, los Bienes Inmuebles de Características Especiales sufrirán un incremento de gravamen sustancial, pasando del 0,638% al 0,8%.

De esta forma, globalmente hablando estas ordenanzas supondrán un incremento sustancial en la tributación para el año 2020. Además, debe tomarse en consideración que la tributación continuará incrementándose durante los ejercicios venideros, a medida que vaya disminuyendo de forma gradual la reducción producida como consecuencia de la entrada en vigor de la nueva ponencia de valores catastrales.

Recargo del IBI a los pisos vacíos

En la ordenanza aprobada inicialmente se prevé un recargo sobre la cuota líquida para viviendas permanentemente desocupadas, que se devenga a 31 de diciembre y se liquida anualmente, una vez se constate que el inmueble cumple en aquella fecha la condición de haber estado permanentemente desocupado “sin causa justificada” por más de dos años. La ordenanza hace una remisión a la Ley del Parlamento de Cataluña 18/2007, de 28 de diciembre, del derecho a la vivienda, lo que implica que el catálogo de “causas justificadas” es muy reducido (se refiere tan sólo a traslados laborales, situaciones de dependencia, que el inmueble esté en litigio judicial o que se trate de un inmueble en zona rural con pérdida de población, que obviamente no es el caso en Barcelona).

En el caso de la ordenanza del IBI, se prevé una entrada en vigor distinta a la del resto de ordenanzas que se aprueban en Barcelona: mientras que las ordenanzas en general prevén la entrada en vigor a partir de 1 de enero de 2020, la de IBI prevé su entrada en vigor a partir de la publicación al Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona.

La Asociación de Promotores y Constructores de Edificios de Catalunya (APCE), en el trámite de exposición pública de la Ordenanza del Impuesto sobre Bienes Inmuebles, ha solicitado que, en la normativa municipal, se consideren también como desocupación justificada algunos casos específicos, por ejemplo, cuando el inmueble deba ser rehabilitado, o cuando a consecuencia de la situación del mercado inmobiliario resulte imposible una salida comercial inmediata de la vivienda, entre otros casos.

Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO)

La modificación más relevante del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) prevista para el municipio de Barcelona es un incremento muy sustancial del tipo impositivo hasta situarlo en el máximo legal permitido. Así, el tipo de gravamen pasa a situarse en el 4%, lo que supone un incremento muy elevado respecto del 3,35% vigente en 2019.

El aumento de los costes para los promotores de viviendas que supone este incremento implica encarecer los inmuebles en los que se deban realizar obras, sean de construcción o de rehabilitación, en el municipio de Barcelona, lo que presumiblemente contribuirá a incrementar el precio de las viviendas.

Por otra parte, se reduce el ámbito de la bonificación aplicable a los inmuebles declarados monumentos de interés nacional, de interés local o urbanísticamente protegidos: ya no se bonificarán todas las actuaciones realizadas en dichos inmuebles, sino tan sólo las obras e instalaciones que se destinen específicamente a la conservación y el mantenimiento.

En global, por lo tanto, las modificaciones realizadas en el ICIO parecen estar exclusivamente orientadas a una finalidad puramente recaudatoria, sin tener en cuenta los efectos que dicho incremento del impuesto puede tener en el encarecimiento de las viviendas o en la valorización de los inmuebles urbanísticamente protegidos.

Otra modificación normativa prevista en la ordenanza del ICIO atañe al régimen de infracciones. Así, se incorpora que la no aportación de documentación completa en la primera comparecencia ante la Inspección puede implicar incurrir en una infracción del artículo 192 de la Ley 58/2003, General Tributaria (es decir, una infracción consistente en incumplir la obligación de presentar declaraciones y documentos necesarios para practicar liquidaciones).

Esta concreción de elementos fundamentales de la potestad sancionadora parece poco acertada, ya que la conducta que se describe en la modificación normativa podría, en su caso, tener cabida en el artículo 203 de la Ley (es decir, infracción consistente en negarse a colaborar en las actuaciones de la Administración), pero difícilmente en el artículo 192, que se refiere a casos sustancialmente distintos. En cualquier caso, además, la determinación como típica de cierta conducta por parte de la ordenanza fiscal municipal en materia tributaria no parece acorde con los principios de legalidad y tipicidad de las infracciones administrativas previsto en los artículos 25 y 27 de la Ley 40/2015, del Régimen Jurídico del Sector Público.

Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana

La ordenanza fiscal relativa al Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana aprobada inicialmente recoge el mandato de los tribunales de no exigir el impuesto cuando no haya existido un incremento de valor del terreno.

La ordenanza proyectada también especifica que, para acceder a la no exigibilidad del impuesto, el obligado tributario deberá adjuntar las escrituras de adquisición y transmisión del inmueble, y cualquier otro medio de prueba de la inexistencia de incremento de valor.

En este apartado, las ordenanzas vienen a recoger la jurisprudencia de los años 2017 y 2018 del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, lo cual ya supone un cierto avance respecto a lo que ha hecho el Legislador, que por el momento no ha sido capaz de modificar el Texto Refundido de la Ley de Haciendas Locales tras su declaración de inconstitucionalidad. En este sentido, hay que reconocer que el Ayuntamiento de Barcelona empieza a legislar adaptando las normas a la jurisprudencia de los altos tribunales, lo cual es necesario desde el punto de vista de la seguridad jurídica.