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Sandra Tarruella y Ricard Trenchs I Diseñadores e interioristas

“Hacemos un interiorismo que mejora la rentabilidad de nuestros clientes”

Tarruella Trenchs Studio es un estudio de interiorismo con una larga trayectoria a sus espaldas en el mundo del diseño de espacios. Para conocer con más detalle en qué consiste su filosofía de trabajo, hablamos con sus responsables, Sandra Tarruella y Ricard Trenchs.

¿Cuáles fueron los orígenes del estudio?

S.T.: La empresa como la conocemos hoy se creó en 2009, aunque nosotros nos conocemos desde hace más tiempo. En 2016, Ricard se convirtió en socio del estudio, que adoptó entonces su nombre actual: Tarruella Trenchs Studio.

¿Cuál es la estructura de la firma?

R.T.: Contamos con un equipo de 11 personas: nueve de ellas se ocupan de los proyectos, dos personas están en el área comercial y luego estamos nosotros como socios. Consideramos que tenemos la estructura ideal para poder ofrecer a nuestros clientes el servicio próximo y de calidad que buscan.

¿En qué consiste su trabajo?

R.T.: Somos un estudio de interiorismo que siempre ha buscado provocar emociones en los espacios que creamos, sean del tipo que sean.

¿A qué perfil de cliente se dirigen?

S.T.: En estos años hemos realizado trabajos de todo tipo, pero lo cierto es que tenemos una gran experiencia en el campo de la restauración y la hostelería. Esa experiencia nos ha permitido situarnos como un estudio de referencia para este tipo de clientes, que saben que a través del análisis de sus necesidades y objetivos podemos ayudarles con un interiorismo que tenga una incidencia directa en la rentabilidad de su negocio.

¿En qué sentido?

S.T.: Le pondré un ejemplo. Cuando una empresa quiere abrir un restaurante y recurre a nosotros, lo primero que hacemos es hablar con sus responsables para conocer cuál es su filosofía, qué tipo de cocina va a hacer, a qué público está orientado… A partir de toda esa información desarrollamos un proyecto que persigue captar esa esencia y trasladarla al resultado final. Esa interpretación de la cultura y los referentes del cliente se traduce en un interiorismo contemporáneo en el que el público se sienta a gusto. El éxito también es fruto de hacer proyectos que tienen mucha repercusión en redes sociales y medios especializados.

R.T.: Aparte de lo que explica Sandra, hay otro elemento que nos diferencia y que los clientes valoran mucho: conocemos el sector de la hostelería y la restauración y sabemos aportar un valor añadido para que el interiorismo mejore la operativa de cada local. Un buen ejemplo lo tenemos en la reforma que hemos efectuado en el Hotel Peralada wine&spa golf.

¿En qué consistió?

R.T.: Durante mucho tiempo, el hotel tenía una distribución muy dispersa de su zona de restauración, hasta el punto que el área que daba servicio al campo de golf era poco menos que un lugar donde hacerse con algunas bebidas. Cuando el cliente contactó con nosotros, estudiamos cómo resolver ese problema y decidimos que la mejor forma era unificar toda la zona de restauración, potenciando su presencia en el complejo y redefiniendo su interiorismo. En muy poco tiempo, el restaurante del hotel no solo mejoró el servicio a sus huéspedes o a los usuarios del campo de golf, sino que fue capaz de atraer público externo que comenzó a apreciar su gastronomía. Y todo ello se logró a partir del análisis de una situación concreta que solo un estudio como el nuestro, con una larga experiencia en el sector, puede hacer.

¿Qué otros proyectos han realizado?

S.T.: Ha habido muchos, pero si tuviera que citar alguno de los más recientes hablaría del Hotel Icon Embassy by Petit Palace, en la calle de Serrano de Madrid. Es otra buena muestra de cómo es posible aportar valor a una instalación de este tipo en poco tiempo y con una inversión muy acotada. Después de diez años, la propiedad quería posicionar mejor el hotel y darle una imagen más sofisticada que encajara bien con la zona en la que está situado. Nosotros logramos hacerlo y, una vez más, los resultados de nuestro trabajo se han reflejado en la cuenta de resultados del hotel.

¿Se trata de proyectos que responden a las últimas tendencias?

R.T.: Uno de los elementos que definen nuestra filosofía de trabajo es que hacemos un interiorismo atemporal, honesto y que envejece bien. Digamos que hacemos un diseño contemporáneo pero no de vanguardia, que pensamos que es lo que necesita un sector como este.

Y siempre a medida…

S.T.: Siempre. Incluso en el caso de que trabajemos con grupos con varios hoteles o restaurantes, la experiencia nos permite dar una respuesta muy pensada para que cada local tenga personalidad propia. Como el grupo Saona, grupo Tragaluz o el grupo cañadío.

¿Se traduce esa forma de entender el interiorismo en una clientela fiel?

R.T.: Sí, tenemos una tasa de fidelidad muy alta. Muchos de nuestros clientes han visto que somos más que un estudio de interiorismo y entienden el diseño como un valor activo para sus negocios.

S.T.: En estos años hemos logrado participar en proyectos para restaurantes como El Celler de Can Roca, Can Jubany, Castillo Peralada o Celerí, y hemos colaborado con chefs como Carlos Abellán, Ciccio Sultano y Paco Pérez. En el caso de los hermanos Roca, después del restaurante nos confiaron las heladerías Rocambolesc y ahora estamos haciendo para ellos Casa Cacao, un hotel y obrador de chocolate en el centro de Girona.

¿Cuáles son los planes de futuro del estudio?

S.T.: El futuro pasa por seguir como hasta ahora, aportando valor añadido al negocio de nuestros clientes y manteniendo viva la filosofía de diseño que nos ha definido hasta ahora. Queremos crecer, pero hacerlo de un modo controlado que nos permita mantener el nivel de servicio que nos caracteriza.

R.T.: Por otra parte, hemos comenzado a trabajar en el diseño de piezas de mobiliario, un campo que nos debe permitir crecer. El primer ejemplo es la colección Mim, que hemos diseñado para Vergés, que combina el metal y la madera de iroko y puede usarse tanto en exteriores como en interiores.